France Telecom tuvo que dar explicaciones al gobierno galo después de que más de 20 trabajadores se suicidaran -varios en las mismas oficinas- y se viera en ello relación directa con las condiciones de trabajo y el proceso de reestructuración por el que pasaba la compañía. Aunque el caso de France Telecom haya sido especialmente llamativo, la realidad es que la crisis económica y sus consecuencias laborales son una fuente de estrés entre los trabajadores de todas las empresas, en algunos casos insuperable.
La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo (OSHA) tiene claro que el estrés es un riesgo laboral emergente y especialmente preocupante en estos tiempos. El estrés está detrás de más del 10% de las bajas laborales en España y lo sufren un 21% de los trabajadores españoles, según la OSHA. De hecho, la cuarta razón más frecuente por la que los trabajadores acuden al médico en relación con su trabajo tiene que ver con el estrés, por delante de cualquier dolor físico. Y otro dato curioso: los trabajadores que tienen más temor a perder su trabajo debido a la crisis sufren más problemas como dificultades para dormir, fatiga o dolor de cabeza, problemas de memoria, etc.
France Telecom tomó medidas de prevención para frenar la espiral de suicidios, como reforzar el número de médicos de empresa y el personal de recursos humanos o crear un número de teléfono donde los trabajadores pudieran contactar con psicólogos externos. Y en su empresa, ¿se ha preguntado cómo están viviendo sus trabajadores las dificultades económicas generales y si puede tomar alguna medida para hacerlo más llevadero?







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