El sedentarismo y una alimentación alta en grasas son factores de riesgo que influyen, junto con otros factores profesionales y personales, en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Su empresa puede fomentar entre los trabajadores sencillas actuaciones que contribuyen a prevenir este tipo de patologías que cada año producen 23.000 bajas laborales (un dato que se ha dado a conocer durante la conmemoración del Día Mundial del Corazón). Por ejemplo, para promover una actividad física y una alimentación saludable entre sus empleados puede realizar las siguientes cuatro acciones:
- Fomentar el uso de las escaleras en lugar de los ascensores.
- Impulsar la práctica deportiva entre los empleados, por ejemplo, organizando torneos deportivos internos o con otras empresas.
- Recordar a los trabajadores los beneficios de una alimentación saludable en la que se reduzca el consumo de carnes rojas y de sal en los alimentos.
- Intentar que las máquinas expendedoras de la empresa también contengan productos bajos en grasa, por ejemplo, cereales o incluso fruta.







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