Lo habitual es fomentar la cultura preventiva entre los trabajadores a través de charlas, conferencias, programas formativos… pero otra forma más para impulsar el trabajo seguro es recurrir a un sistema de incentivos y premios.
Para ello, en primer lugar deberá establecer unos objetivos concretos al grupo (por ejemplo, reducir en tantos puntos la siniestralidad, establecer sistemas de trabajo más seguros, conseguir que todo el mundo lleve sus EPIs durante toda la jornada de trabajo…), y si al hacer el balance final el equipo en conjunto ha superado el objetivo, entonces deberá premiarlos a todos. De esta forma conseguirá que cada trabajador tenga un mayor compromiso, no sólo hacia la empresa sino también con la seguridad tanto individual como del grupo.







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