Como la mayoría de los accidentes se deben a los errores que los trabajadores cometen al utilizar las taladradoras, su empresa debe dar a conocer a los empleados las principales pautas de uso seguro y refrescarles los conocimientos cada cierto tiempo. Si su uso es esporádico, deberá recordarles estas pautas con mayor frecuencia:
- Seleccionar la broca adecuada para el material que se va a perforar (las hay específicas para trabajar con metales, madera, paredes, etc.) y comprobar su buen estado.
- Antes de poner la broca hay que apagar la taladradora, bloquearla y desconectarla de la red; si es eléctrica hay que quitarle la batería. Después hay que asegurarse de que la broca se ha colocado adecuadamente en la mordaza, porque de lo contrario se corre el riesgo de que salga despedida durante su uso.
- Sujetar adecuadamente la pieza que se va a taladrar.
- Vigilar la velocidad con la que se taladra, porque podría bloquearse o romperse la broca.
- No hay que soltar la taladradora hasta que esté completamente parada.
- Cuando no se utilice la herramienta (aunque sea durante unos minutos) hay que asegurarse de que está apagada, bloqueada y desconectada de la red eléctrica. La misma operación se tiene que realizar cuando se vaya a limpiar la broca.
¡Atención! Siempre que sus empleados utilicen una taladradora, por muy poco tiempo que vayan a usarla, deberán llevar los EPIs que la empresa haya facilitado: gafas o pantallas de protección ocular, orejeras, etc. Sin embargo, utilizar guantes de protección mientras se manipula esta herramienta es peligroso y puede dar lugar a accidentes. Por lo tanto, sus empleados no deben usarlos mientras la taladradora esté en marcha. En caso de que sea necesario llevarlos, éstos deberán ser de goma fina y tener las puntas de los dedos recortadas hasta la mitad de la falange.







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